Jan 19 2010
LA RUTA DEL CISTER
Una de las excursiones culturales más interesantes que se pueden hacer por la Costa Dorada es la ruta del Cister; La ruta engloba el monasterio de Poblet, el monasterio de Santas Creus y el de Valbona de les Monges, todos ellos cistercienses. El enlace entre estos tres monasterios es la Ruta del Cister. La orden del Cister fue fundada por San Bernardo de Claravall en el siglo XI como un movimiento de vuelta a los valores y los orÃgenes de los monjes donde la vida sencilla dedicada a la oración y a la acogida de los peregrinos era parte fundamental. Los monasterios en la época medieval actuaban como centro neurálgico de la actividad económica de los núcleos en los que se asentaban, creándose a su alrededor desde hospitales hasta viviendas. La ruta empieza en el monasterio de Santes Creus, fundado en el 1150, el único que actualmente no tiene vida monástica. Es por eso que se puede acceder a espacios que en otros lugares están vetados a los visitantes, como los dormitorios, donde se celebran conciertos de música clásica. En Santes Creus también se puede visitar el columbario de Vila-rodona, la tumba del rey Pere el Gran o la Iglesia románica del Pla, dedicada a Santa MarÃa. El conjunto del monasterio fue declarado Monumento Histórico artÃstico Nacional en 1951.
El punto central de la ruta es el monasterio de Poblet, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1991. Fue uno de los centros neurálgicos de la Corona de Aragón, ya que en el monasterio reposan los cuerpos de varios reyes. Construido el mismo año que Santes Creus, Poblet, mantiene la comunidad de los monjes, que tienen cuidado de las instalaciones. Se puede visitar el lavatorio, la sala capitular, donde se hace la elección del abad y las profesiones o las tumbas reales. El monasterio acoge, además, dos museos complementarios, el del Palau del Rei Martà y el de la Restauración.
La ruta acaba en Vallbona de les Monjes, en la provincia de Lleida. El monasterio se integró en la orden del Cister en el año 1176 y es femenino, conservando ininterrumpidamente la comunidad durante más de 800 años. Al visitarlos hoy en dÃa es fácil revivir el esplendor de tiempos pasados e imaginarse por momentos como era la vida en tiempos medievales, a rebosar de campesinos y con una actividad frenética en la que los Monges jugaban un papel muy importante. Aunque lo más habitual es hacer la ruta en coche, si se dispone de tiempo existen numerosos caminos y rutas marcadas de senderismo que pueden hacer de la visita una aventura más autentica. Llegar caminando a algunos de estos monasterios es revivir la experiencia que los peregrinos de antaño sentÃan al llegar a estos complejos donde podÃan descansar y comer durante varios dÃas. Si el Monasterio de Poblet es probablemente el más conocido, el de Santas Creus es el más especial. Una visita sumamente interesante y sobre todo fascinante.